domingo, 10 de julio de 2016

ACERCA DEL TRIBALISMO Y LA DECADENCIA MUNDIAL

Por: Othalaz.

Desde tiempos ancestrales, la especie humana ha ido buscando la forma de rodearse con sus pares, antiguamente se organizaban en tribus, conformadas por distintos clanes, a medida que se ha ido evolucionando no dejamos de buscar la homogeneidad para agruparnos y sentirnos seguros entre nosotros, es más una conducta instintiva que tenemos arraigada, el sentido de pertenencia, la lealtad, protección y supervivencia de nosotros mismos; antiguamente dicha organización tribalista se asemejaba a una manada, un alfa liderando y guiando a los suyos, siempre se consideró a los más ancianos como sabios, ya que, contaban con la experiencia de los años y la compartían con los más jóvenes, el respeto entre los pares es de vital importancia para la convivencia en sí, logrando de esta forma que cada uno cumpla con su tarea dentro de su grupo, no es más que una expresión natural de meritocracia.

La "evolución" ha jugado en contra de una de las expresiones naturales como esta, mezclando etnias, credos, razas, etcétera, atacando de lleno al real multiculturalismo, haciendo que los pueblos, en especial los de raza blanca, vean comprometida su identidad, costumbres y tradiciones. Estamos viviendo en una actualidad donde nos encontramos acorralados por un nuevo orden, sin embargo, hay quienes lo vemos como contaminación foránea, somos aquellos que vivimos con el corazón en el pasado y la mente en el futuro, tenemos la fortuna de haber encontrado en el camino a nuestros semejantes, a nuestros hermanos y hermanas, reconociéndonos como una manada, una tribu, unidos por nuestra sangre, valores y principios ya olvidados en este mundo decadente.
Somos aquellos que enfrentamos al mundo moderno, nos alzamos a combatir por todos los medios necesarios, porque sabemos que elegimos bien, sabemos que estamos en lo correcto, sabemos que no estamos solos y tenemos bien en claro que somos y seremos la resistencia, dejaremos un legado que seguirán las generaciones futuras, ellos sabrán que sus padres nunca bajaron los brazos, nunca se sometieron ante la adversidad.
Así como nosotros nos encontramos, habrán otros que cumplirán con su deber, escucharán aquel eco, el grito de su sangre. Nuestra organización es un triunfo de muchos que vendrán, son los primeros pasos de una revolución, rescatemos lo mejor de nosotros mismos y aseguraremos nuestra supervivencia, traigamos al presente los tiempos de gloria de nuestra raza y revivamos orgullosos aquel legado, por nosotros, por los que vienen, por nuestra tribu.

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